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| Enrique Sanchez Garcia Parras de la Fuente, Coahuila México Julio 19, 2009 |
Longitud y Latitud Postal
| Noticia #: | 88 |
| Descripcion: | LONGITUD Y LATITUD POSTAL Estos dos términos de posicionamiento geográfico, parecieran que nunca convergieran en un tema filatélico, sin embargo, su uso puede ser clave en algunos casos de investigación filatélica, como hasta llegar a ser el elemento que diferencie una pieza entre falsa o genuina. Debido a la elaboración del álbum “Cronología Filatélica de México” entre Magdalena García y un servidor, hemos tenido la tarea de sustentar algunas afirmaciones de algunos autores filatélicos, respecto de la existencia de oficinas postales entre el período de 1856 a 1883, llamado “época clásica” filatélicamente hablando, donde los sellos de esta época se caracterizan por tener sobreimpreso el nombre de distrito adonde fueron asignados o enviados para su venta al público, y “distrito” es el nombre asignado por las autoridades postales a un territorio específico que su atención postal dependía de una oficina en particular, donde el nombre del distrito generalmente era el nombre de la ciudad donde se encontraba la oficina que lo administraba, salvo algunas excepciones como por ejemplo son: distrito de Baja California, cuya oficina se encontró primero en San Ignacio y luego en La Paz; distrito de Tabasco, cuya oficina se encontraba en San Juan Bautista ( ahora Villahermosa ); y distrito de Chiapas, cuya oficina se encontraba en la ciudad de San Cristóbal de las Casas. Los distritos postales no coincidían al 100% con el territorio de los distritos políticos, siendo éstos últimos siempre una fracción dentro de un estado, sin embargo, un distrito postal, por conveniencia en las comunicaciones, dificultades bélicas, etc. podía atender a poblaciones de dos o más estados, o bien, de dos o más distritos políticos. Los distritos políticos podían estar divididos a su vez en “partidos” o “municipalidades”, según el estado o el año del que hablemos, sin embargo, estos dos últimos términos no intervienen en este escrito. En resumen, el distrito postal obedecía su estructuración a una logística para administrar el servicio postal, y los distritos políticos eran estructurados en función de la división política del país para poder desempeñar las funciones de gobierno. Los mapas geográficos de México, eran y son diseñados teniendo en cuenta la división política del país, donde se graficó los límites de los estados, la orografía y la hidrografía del territorio, así como los centros poblacionales. A mediados del siglo XIX, cuando se iniciaba el uso del sello postal en México ( 1856 ), el Sr. Antonio García Cubas ( 1832 – 1912 ) ( foto superior ) creó los mapas mas completos del país hasta ese momento, con una exactitud sorprendente, considerando las ayudas o herramientas con las que se contaba en esa época. Como precedente se tenía solamente el mapa compilado por el barón Alejandro de Humboldt y publicado en París en el año de 1808. García Cubas escribió varias obras de texto para uso de las escuelas públicas, entre ellas un Curso de Geografía Elemental, un Curso de Dibujo Geográfico y Topográfico, un Atlas Geográfico, Estadístico e Histórico de la República Mexicana (1857), y una Carta General de México (1863). Su Historia de México, es un verdadero modelo en su género. Tan apreciado éste último que fue texto escolar durante mucho tiempo. En 1894 publicó el Álbum del Ferrocarril Mexicano hecho con la colaboración del artista Casimiro Castro. El Atlas Pintoresco e Histórico de los Estados Unidos Mexicanos le valió numerosas felicitaciones de las sociedades geográficas europeas. Antonio García Cubas, en su obra “Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico de los Estados Unidos Mexicanos”, ennumera una relación amplísima de todas las poblaciones que en ese entonces existían, describiéndolas con mucho detalle y muy curiosamente, incluyendo todas las menores como textualmente dice al referirse a Santa Marta, Baja California “Rancho de la municipalidad de La Paz, Partido del Sur, territorio de la Baja California, con 4 habitantes.” Por otro lado, en esa misma época ( 1856 ), los mandos militares en su interés propio de controlar el territorio, crearon la obra “Itinerarios y Derroteros de la República Mexicana”, encargando este proyecto a los militares José Alvarez y Rafael Duran, donde describen con lujo de detalles, los caminos que existían en ese momento y que conectaban a los principales centros poblacionales y en consecuencia a todas las poblaciones que tocaban en su trayecto. Para cada trayecto listado se define la distancia en leguas parcial, y el acumulado del trayecto, redactando según sus palabras la mayoría de los puntos, como textualmente ejemplificamos uno: “Ranchito de Santa Marta, el camino hasta el punto que llaman la Sepultura es de lomerias pedregosas en distancia de 7 leguas con una cuesta, este punto se llama así, porque suele haber agua en un hoyo largo y profundo en unas peñas; el camino va subiendo por un barranco peñascoso llamado el Infierno hasta el portesuelo que por terreno también pedregoso baja al aguaje y ranchito de Sta. Marta” , con 9 leguas parciales y 190 acumuladas, esto en el camino que conduce de La Paz a la línea divisoria con Norte América con un total de 417 ½ leguas. Las oficinas principales de distrito, distribuían a su vez los sellos a las oficinas sub-alternas, sin embargo, estos sellos ya iban sobreimpresos con el nombre de distrito que se había aplicado en la oficina principal del distrito, para darles validez postal después de haber viajado desde la ciudad de México sin la sobremarca. Estas oficinas postales sub-alternas, recibían los sellos para expenderlos al público, quien al usarlos los adhería a su envío y en ese momento la oficina postal los cancelaba aplicando un gráfico con un dispositivo de goma y tinta, usualmente con el nombre de la población, la palabra “franco” ( es decir que viajaba prepagada ), y la fecha. Estas cancelaciones hacen de la filatelia mexicana un campo de investigación amplísimo. Varios autores, en base a muestras o piezas filatélicas que estudiaron, relacionaron todas estas poblaciones, y las agruparon por distrito postal en base a la sobremarca. Como parte de la información incluida en el álbum “Cronología Filatélica de México”, cuando se trata a cada uno de los distritos, se listan todas las oficinas subalternas que dependían de él, con los nombres que en ese momento tenían y agregando nosotros el nombre actual de esa población, dado que muchas de ellas cambiaron de nombre al transcurrir los años, o bien han desaparecido. Para lograr lo anterior, primero debimos localizar geográficamente la población mencionada, de tal forma que no existiera duda de que estamos hablando del mismo sitio; por lo tanto, hubo que buscar en los mapas de García Cubas, el nombre de la población, en los alrededores de la ciudad en donde radicaba la oficina de distrito, siendo una alegría que apareciera tal cual, pues eso evitaba muchos otros pasos para su identificación. Una vez localizado el sitio en el mapa de su época, debíamos correlacionar con las poblaciones actuales en los censos del INEGI, donde por lo regular no lo encontramos con el mismo nombre, o encontramos dos o más sitios con el mismo nombre. Cuando no lo encontramos en el mapa antiguo, buscamos en los “Derroteros” de todos los caminos que accedían a la ciudad cabecera del distrito postal, y en base a ellos situamos el sitio en el mapa antiguo. Si en “Derroteros” no apareció, buscamos entonces en el “Diccionario Geográfico… “ de García Cubas, para tener más datos de referencia, como son cercanía con cerros, ríos, costas, etc, que permitieran localizarlos en el mapa. Una vez que tuvimos un prospecto de sitio identificado en el mapa antiguo, para poder asociarlo a una población actual, con otro nombre, o bien, con mas de una población de igual nombre, debimos usar las coordenadas geográficas: longitud y latitud, las cuales las ofrece el INEGI por una parte, y se deben descifrar del mapa de García Cubas por la otra. Estas coordenadas se muestran en el mapa mencionado de García Cubas, en sus márgenes, y se pueden asignar a cada población geométricamente. Al realizar esta última tarea, pudimos observar que había serias diferencias en sus coordenadas con respecto a las actuales del INEGI, y usando como referencia una ciudad que seguro es la misma hoy y en 1856 ( por ejemplo Guadalajara ), pudimos corroborar lo anterior. Las diferencias son mayores en la latitud ( norte sur ) que en la longitud ( oriente poniente ), y esto debemos suponer que se debe a que era en esos momentos más fácilmente calculable el movimiento de rotación terrestre ( noche día ) que el de traslación ( perpendicularidad del sol con respecto a un mismo sitio durante un año ). García Cubas grafíco la longitud 0 ( cero ) como la que cruzaba la ciudad de México, actualmente es el meridiano de Greenwich. Si García Cubas hubiera tenido un GPS, no hubiéramos tenido que trabajar tantas horas en esta tarea de identificación. En la mayoría de los casos, era necesario pasar por este procedimiento, pues son menos los casos en que son obvios, o bien, su nombre es exactamente el mismo. Para resolver las incongruencias, tuvimos que echar mano entonces de la comparación entre los mapas de 1856 y los actuales del INEGI, donde pudimos deducir el sitio considerando su posición con respecto a ríos y montañas, o su alineación con sitios conocidos, es decir, si un sitio se presenta más al norte que Guadalajara en el mapa de 1856, con seguridad esta aproximadamente más al norte también en los mapas actuales, aunque sus latitudes sean diferentes entre ambos mapas; o bien, si un sitio se encontraba al oriente del margen de un río determinado, también hoy sigue al oriente de ese río, aunque su longitud sea discordante entre mapas. Esta anécdota, de investigación filatélica, es una muestra de lo interesante que es la afición de los filatelistas, que va mucho más allá de simplemente coleccionar o agrupar sellos postales; lo valioso que es apoyarse en los documentos históricos no filatélicos, y lo importante de siempre, verificar lo que nos atreveremos a afirmar. Fueron varios los casos de incongruencias que se encontraron entre la realidad y la literatura filatélica publicada. En la sección de “descargas y listados”, de este mismo sitio web de etiangui, puede Usted descargar sin costo alguno un listado completo de todas las oficinas postales existentes en la época clásica, agrupadas por distrito postal, y con : nombre antiguo, nombre actual, latitud, longitud, altitud, y población en 2000. |
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